Empezaré esta lectura para ti hablándote de los mitos, te invito la acompañes con un rico café calientico o infusión de tu preferencia y si te apetece, como lo hice yo al escribir este artículo busques la canción Viva la vida Instrumental · Coldplay, a mi particularmente me llena de energía en este tema El viaje de tu vida…. ahora sí, a disfrutar esta lectura.

El alma hace un llamado potente y te invita a vivir eso que has venido a experimentar, aquí y ahora, en esta tierra…. Comencemos a explorar lo que ha sido el viaje de nuestro existir, porque el héroe eres tú…

Antiguamente los mitos eran relatos que ayudaban a entender de qué se trata la vida, cómo transitar con asombro y gratitud sus diferentes etapas y encontrar nuestro lugar en ella. Fueron considerados verdades literales, cuando en realidad siempre fueron metáforas. Sin embargo, en las sociedades modernas se han ido difuminando por diversas razones. Me encanta como lo resume cierto autor: “Los mitos son historias que nunca ocurrieron y siempre están ocurriendo “

Internarse a descifrar cuál es el mito que nos guía según nuestras circunstancias sería una gran aventura reveladora. Hay un conjunto de creencias adquiridas (por el contexto familiar, social y cultural) que nos condicionan hasta ya entrada la adultez, pero que en algún momento podemos decidir si éstas nos representan o no. Esta es sin duda una de las grandes invitaciones que nos hace Carl Gustav Jung en el análisis de los Arquetipos.

Joseph Campbell, gran académico estadounidense, quien luego de dedicarse durante un largo periodo al estudio de los mitos comparados, afirma que todos convergen en ciertas similitudes a pesar de sus infinitas variantes, y lo denomina el monomito o también más comúnmente conocido como El viaje del héroe, donde el individuo sale de su mundo ordinario para adentrarse en la aventura de su propia búsqueda. Esquematizado en tres partes principales: la llamada, el viaje y el regreso.

Ahora, descubrir tu propio mito no es tan fácil como descifrar una ecuación matemática, no hay una fórmula universal ni absoluta, cada uno va descubriendo ciertos caminos que lo acercan a la vivencia del aprendizaje. El lado oscuro de esta situación es que nos deja un tanto al descubierto de nuestros paraguas protectores (la ya casi caduca estructura de creencias adquirida), mientras el lado luminoso es que te da la libertad de manifestar tu verdadero ser, tu esencia en plenitud. Pero Querid@ te diré que seguramente se manifestará como una incomodidad profunda o insatisfacción, “algo” bien sea de índole traumático o como un impulso de amor, quizás no identificado por ti en un primer momento, y que sin explicación lógica te obliga a salir de esa zona de confort, de lo conocido. Esa vocecita interna que te dice “¡Anda ya! sal y hazlo!”… Por supuesto, el primer instinto será un rechazo a esta llamada, ¡y cómo no!, si es lanzarnos a lo desconocido. La realidad es que exige mucho coraje de nosotros mismos, TODOS recibimos esta llamada, hemos estado invitados a recorrerlo y no una sino varias veces en nuestra vida, pero solo algunos emprendemos el viaje. 

Como ir buscando las migajitas de dulces de Hansel y Gretel, como corretear a un conejo y entrar en un hoyo del bosque, así comenzamos la segunda etapa de este viaje, el héroe se lanza al mundo de lo extraordinario, donde se enfrentará a fuertes pruebas, desafíos y también se encontrará con algunos aliados… comprende que las dificultades son bienvenidas porque la maestría no está en un camino fácil – Mar en calma no hace marineros, se dice por ahí. Es una conquista que responde al llamado de la consciencia. Finalmente, el héroe ha encontrado eso que buscaba (fortaleza, resiliencia, sabiduría interna), definitivamente ya no será el mismo y regresará a la comarca, su mundo ordinario, con el aprendizaje adquirido e integrado para compartirlo con su entorno.

¡Ay, qué viajazo nos hemos dado en estas líneas!… no sé tú, pero yo me siento triunfante, llena de vigor, al recordar esas etapas de mi vida donde he emprendido este gran viaje, algunas casi paralizada por el miedo, pero con un coraje de esos que te echan andar, y muchas otras motivada por una gran ilusión y amor.

No sabemos hasta dónde somos capaces de llegar, hasta que retarnos a nosotros mismos sea la única opción.

La primera parte de este viaje de la vida es la del ego, su construcción, los objetivos en el mundo exterior, como un niño chico que demuestra que ya puede comer solito. Sin embargo, la segunda mitad, será de los objetivos, deseos y anhelos del alma. Volver al rinconcito más profundo de nuestro ser, donde está la expresión de lo intuitivo, envolvente, sensible, vincular, compasivo…tu esencia en sí misma.

El héroe eres tú, cuando te atreves a dar un paso sin tener el resto del camino predefinido, ese LOCO interno – uy ya le dedicaré todo un artículo a este personaje a veces atrevido otras tan inocente – que muchas veces tratas de acallar.

Películas relacionadas serían muchas ni hablar de los libros y cuentos de hadas, yo particularmente te recomendaré El camino de la felicidad, donde Will Smith emprende su viaje no precisamente para derrumbar una estructura de creencias, sino motivado en su herida de infancia.

Ahora llegó la hora de preguntarte… ¿Qué te vincula con la vida misma o con tu propia idea de lo divino para comenzar esta búsqueda?… ¿Has emprendido este viaje del héroe y conectado con tu propósito genuinamente?… y si no, ¿Qué estás esperando?

Te animo a desandar este camino de violencia invisible contigo mismo, inseguridades y desconexión con tu ser más amoroso. ¡Vamos, adéntrate en el viaje de tu vida!

P.D:  Buen viaje cariño, nos vemos en el camino.